19 de octubre de 2008

Llorar de amor y de dolor...


"Lo que ocurre es que la lluvia es un llanto (...) La lluvia es salud. Si el entorno llora es porque vive. ¿Qué diferencia habrá entre llorar de amor y llorar de dolor?"
- M. Benedetti.

Ayer, cada lágrima que nos regalaron fue de amor y de dolor. Sé que fue de dolor justo porque hay amor.
Gracias por acudir al llamado, gracias por cada palabra, gracias por cada minuto, gracias por cada lágrima. Me han hecho sentir querida, acompañada, sanada. Me han ayudado a saber que la muerte de Leonardo ha movido de muchas y muy variadas maneras a tanta gente, y eso ayuda a aliviar el dolor.
Gracias a sus palabras y a su amor poco a poco he ido aprendiendo la lección. Me ha tocado aprender sobre pedir, recibir, saberme amada, sentirme acompañada, probar mi fuerza, saberme vista, esperar el mejor momento, fotalecer los vínculos.

Tengo pocas palabras hoy, las he buscado una y otra vez para agradecer.
Quizá lo más que puedo hacer es decirles que hoy fue un día diferente... hoy lloré, y bailé, y canté, y me reí como hace meses no lo hacía.
Gracias por llorar conmigo por dolor y por amor.

3 comentarios:

Mond dijo...

Desde la distancia y el silencio de las letras estoy contigo, con tu amor, con tu dolor y con el profundo agradecimiento por permitirme acompañarte así... un abrazo.

Marciana dijo...

Me quedé muda desde que te leí escribiéndole a Leonardo, me quedé muda y nadando en llanto el sábado al encontrarme con ustedes, si, con el dolor de ambos, con la fuerza de ambos para sentarse ahí a escucharnos....necesitaba eso sabes, necesitaba llorar con ustedes y no sólo abrazarlos o tratar de hacerlo con mis letras, necesitaba decir si, también con el dolor los he acompañado porque lo he sentido en el alma....me impacta, me emociona, me conmueve la generosidad con la que nos han permitido abrazarlos. Como siempre me enseñas, me enseñas una y mil veces...y como desde el principio Leonardo no ha parado de enseñarme. Soñé y doy gracias, lo extraño (y doy gracias porque es prueba de cuanto lo soñé), me duele, se me parte el alma y se me inunda el corazón de llanto y doy gracias porque es prueba de cuanto te quiero, los quiero. Un abrazo lleno de amor y luz y llanto (que no ha parado) a los tres que son ejemplo en mi vida.

Claire dijo...

Comparto contigo que nuestras experiencias juntas han servido para fortalecer nuestro vínculo. Te imagino riendo y bailando otra vez y me lleno de alegría. En algún momento me comentaste que no sabías cuándo lo ibas a volver a hacer y ya lo hiciste! Quédate con esta sensación para saber que también podemos llorar de alegría.