Hace unos días tu papá me hizo una pregunta que me paró en seco: "Si existiera la remota posibilidad de hablar con Leonardo, ¿qué le dirías?"
No pude contener el llanto, nunca había pensado en la posibilidad de hablarte, de comunicarme contigo. Lo hice tantas veces mientras crecías dentro de mi vientre, y el día que naciste no tuve suficiente tiempo para mirarte a los ojos y decirte "Bienvenido, te quiero". Tu paso por esta vida fue fugaz, y no tuve tiempo de conocer tu rostro, de tocar tu piel, de alimentarte con mis pechos.
Hoy hace cuatro meses que sigo llorando porque nuestra historia juntos terminó. Y tal vez la mejor forma de recordarte a cuatro meses de tu muerte, es responder a la pregunta de tu padre.
Si pudieras escucharlo, quiero que sepas que te amo profundamente, te amo incluso antes de que existieras en mi vientre, te amo desde el momento en que dijimos "Sí!", te amé cada momento en el que lloré de alegría por saber que habitabas ya mi cuerpo. Amo cada momento que compartimos, cada melodía que te hizo brincar dentro de mi vientre, amo cada recuerdo de las palabras que tu papá decía y a las que respondías con tus brazos y tus piernas. Amo el vibrante sonido de tu corazón.
Y con la misma intensidad con la que te amo, también te extraño. Extraño saberte ahí, tan real como cada célula de mi cuerpo. Extraño tu presencia constante, inquietante, misteriosa. Extraño los deliciosos momentos en los que con tus movimientos te sabía tan presente, tan vivo.
Y con la misma intensidad con la que te amo y te extraño, te lloro. Lloro por cada momento que imaginé contigo. Lloro porque tu historia fue corta. Lloro porque no pudiste conocer y disfrutar a tus primos que te esperaban con tanta emoción. Lloro porque JM nunca pudo cuidarte, protegerte e incluso compadecerte por la mamá que te tocó. Lloro porque AR no pudo acunarte en sus brazos a pesar de su gran anhelo de hacerlo. Lloro porque los brazos de tus abuelos nunca pudieron abrazarte. Lloro por mi hermano con el que hubieras disfrutado mucho jugar. Lloro porque no pudiste jugar, y pelear, y negociar con los hijos de mis amigos. Lloro por mis amigos, por todas esas personas que se atrevieron a soñar contigo y a esperarte con ilusión. Lloro por el himno de los Pumas que no podrás cantar.
Y lloro tanto y tantas veces por tu papá, por ese hombre maravilloso que se preparó para ser padre, que se quedó sin aliento cuando vió por primera vez tu corazón latir, que se emocionó al verte crecer dentro de mi vientre, y que nunca pudo jugar contigo como lo ha hecho con otros pequeños.
Y lloro por mí, con un llanto a veces silencioso y a veces ensordecedor. Lloro por mis brazos vacíos, por mis noches de largo y profundo sueño. Lloro con toda la intensidad de la que mi alma es capaz, porque te amo, porque te extraño con todas mis fuerzas, porque tu ausencia duele como nunca en mi vida pensé que algo pudiera doler, lloro porque nuestra historia tiene ya un punto final.
Desde hace cuatro meses te amo, te extraño, te lloro...
Mario Vargas Llosa (1936-2025)
Hace 1 año

4 comentarios:
Lloro al leerte y me conmueve el amor que le tienes a Leonardo por el el hecho de haber estado en tu vientre, sin tener que hacer nada, solo existir.. Qué suerte tienes Leonardo de tener a tanta gente valorando tu vida, extrañándote tanto. Qué enseñanza para todos porque con tu corto viaje, dejas muchísima enseñanza y a unos padres que saben amarte aunque no estés, aunque no existas mas que en su memoria y en su corazón. Qué increíble esa capacidad de amar, sin tener tu que hacer nada.. sólo por el hecho de haber existido fugazmente. Yo Leonardo, te digo que me enseñas y a través de tu madre, aprendo mucho lo que es la existencia y la no existencia física, la existencia del amor del alma. Donde quiera que estés GRACIAS¡¡
Una hermosa estrella fugaz... el "punto final" en la historia de un ser humano llega sólo físicamente, los que nos quedamos, seguimos contando y creando historias... tejiéndolas con los hilos del recuerdo y la nostalgia... es sanador.
Un abrazo a la madre de tan hermosa estrella.
Con lágrima es los ojos te digo que tienes un valor que quizás yo no tengo, te admiro profundamente por las palabras y sentimientos que le dedicas a Leonardo. Seguro te ha escuchado, seguro sabe el amor que le tenemos muchas personas que acompañan a su mamá. Creo firmemente que Leonardo existe como ángel.
No te pierdas lo que la vida tiene todavía que ofrecerte, jamás olvidarás a tu hijo, pero debes tener ilusion de lo que todavía está por venir. Sé que ahora te parecerá impensable, ha pasado muy poquito tiempo, pero a medida que pase el tiempo, verás como podrás mirar atrás con más claridad.
Te quiero!!
Publicar un comentario