10 de febrero de 2009

Entonces, y sólo entonces...

Cuando los gritos van siendo susurros, cuando dejamos de mirar a otros lados intentando encontrar respuestas, cuando damos espacio al dolor, cuando alguien más puede mirar lo que hacemos y contarnos cómo lo hacemos, cuando el enojo abre espacios a la tristeza y al perdón, cuando podemos mirarnos de frente y sonreír, cuando podemos decir "lo lamento", cuando podemos ponernos de pie y abrazarnos largamente... 

Entonces, y sólo entonces, puedo mirar tus ojos y sentir tanta ternura. 
Entonces, y sólo entonces, puedo encontrar en tus ojos un brillo invitante. 
Entonces, y sólo entonces, puedo añorar tu piel, tus caricias, tu cuerpo. 
Entonces, y sólo entonces, puedo recibir el ramo de flores más hermoso que he recibido. 
Entonces, y sólo entonces, mis palabras pueden convertirse en susurro y puedo decirte al oído "Contigo, sólo contigo". 
Entonces, y sólo entonces, puedo mirar de nuevo lo bello de estar a tu lado. 
Entonces, y sólo entonces, puedo guardar silencio y decirte con mis ojos "Sí, acepto otra vez".

2 comentarios:

Salamandra dijo...

Ya regresaste amiga¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Me da tanto gusto, siento que te estás dando la oportunidad de ver con nuevos ojos abriendo otra vez tu corazón. No sabes cómo lo celebro¡¡

Claire dijo...

Que hermoso momento! Voltear y mirar con otros ojos y aceptar. Quédate ahí todo el tiempo que puedas y disfrútalo mucho!