24 de noviembre de 2008

Una semana sin palabras.
Una semana correteada.
Una semana de lágrimas.
Una semana de sustos de salud.
Una semana sin nada que contar.
Una semana preguntándome tantas cosas.
Una semana, y el calendario sigue avanzando.
Una nueva semana que inicia...

4 comentarios:

Claire dijo...

Yo te podría contar de la semana el haber estado cerca de tí en los sustos de salud, en la complicidad de amigas. El estar sentadas comiendo unas deliciosas quesadillas en la calle, reirnos y ponernos serias en casa de amigos y disfrutar de una deliciosa cena. Comer juntas como tantos sábados, estar a ratos en silencio y simplemente acompañarnos.

Marciana dijo...

Y yo te podría contar la sorpresa de mirarte y saberte toda sin saber nada; la sorpresa de acompañarte bien cerquita desde la distancia en medio de la dificultad que mi aquí y ahora despertó y que tu sabiduría completó. El recuerdo de tus ojos siempre cómplices, algunas lágrimas a mitad de una comida semanal y una que otra carcajada.

Salamandra dijo...

ENVIDIO TU SEMANA SIN PALABRAS AUNQUE ME PREOCUPA TU SUSTO DE SALUD, YA ME CONTARAS. MI SEMANA ACABO EN PESADILLA, CON LA MUERTE DE MI ABUELA MI MIEDO SE HIZO REALIDAD Y SIENTO UN VACIO TREMENDO... GRACIAS POR TU LLAMADA¡ TE QUIERO

un otro dijo...

¿Qué cosas misteriosas pasan cuando no pasa nada?, ¿qué cosas aún no están pero están preparándose para ser?