11 de agosto de 2008

Si...



No sé si ha sido el mar, o tal vez esas hermosas sonrisas, o quizá el abrazo materno, o las lágrimas compartidas, o la cercanía con mis amados niños.
O tal vez ese hermoso espectáculo de tonos azules, ese azul profundo que invita a quedarse para siempre.
No lo sé con certeza, pero algo pasó dentro de mí y me ha obligado, a pesar de todo, a gritar: "Sí, sí a la vida!"

3 comentarios:

Marciana dijo...

El viernes me desperté temprano después de una desvelada larga, a las 8 llegaban mis ahijados porque soy la encargada de llevarlos al curso de verano los viernes. Platique un rato con ellos y después echamos a andar los tres por la calle...caminando por coyoacan presa del ruido de la mañana y ese frío terso que abraza temprano, con ese par de niños sostenidos por mis manos y sus mochilas en mis hombros, de pronto sentí que algo se movía dentro, que la vida en un instante se llenaba de sentidos y razones, esas que ha ratos se me pierden. Era como si mi corazón tantas veces dolorido se abriera con fuerza y sin remedio...tarde un poco en saber qué era exactamente esa sensación, pero hoy que te leo la entiendo y desde ahí, con el dolor hondo y el si a la vida a su lado, te abrazo y te acompaño.

Salamandra dijo...

Es increíble como el amor, la cercanía con los que quieres, el mar, te hayan inculcado esas ganas de vivir¡¡¡¡ me conmueve leerte, me alegra mucho tu SI¡¡

Claire dijo...

Te miro y me dan ganas de gritar contigo juntas: ¡SIIII A LA VIDAAAA!