5 de julio de 2008

Abrazos que sanan


Sí, sin duda hay abrazos que sanan...

Están los abrazos no planeados, esos que llegan en el momento menos esperado y que están llenos de espontaneidad, de sorpresa, del más puro "aquí y ahora".
Están los abrazos que envuelven, esos que son capaces de brindar contensión cálida y seguridad cuando las piernas parecen flaquear.
Hay abrazos que acompañan, que dejan huella aún cuando ya han terminado.
Hay abrazos que susurran al oído que todo va a estar bien.

Y hay otro tipo de abrazos, esos que sin serlo, se convierten en un bálsamo:
Compartir la comida con los amigos es un abrazo cálido, suave, sutil.
Que alguien abra las puertas de su casa para mí se convierte en un abrazo halagador.
El apoyo incondicional que muchos me han ofrecido es un abrazo que me da tanta seguridad y la certeza de que hay alguien que puede acudir a mi llamado de auxilio.
Leer lo que alguien más ha escrito para mí es un abrazo amorosísimo.
El silencio que otros guardan mientras yo lloro es un abrazo que envuelve y a la vez me deja libre.
Saberme mirada con amor y encontrarme con esa mirada enmedio de mis lágrimas es un abrazo sólido, fuerte, duradero.
Que otros confíen en que esto va a pasar, que quizá tarde un rato, pero que pasará, es un abrazo esperanzador.
Ver que alguien acompaña mis lágrimas con sus lágrimas es un enorme abrazo cálido.
Saber que alguien acepta mi ayuda es un abrazo también.

Sí, sin duda hay abrazos que sanan...

Y los necesito tanto...

4 comentarios:

Ingrid dijo...

Te abrazo con mi silencio, con mis letras, con mi corazón y con las lágrimas que comparto contigo. Con mi respiración, con mi mirada y en la distancia. Te abrazo como necesites ser abrazada... te quiero, no sabes cuanto.

Claire dijo...

Y están los abrazos recíprocos, telepáticos, acapulqueños, virtuales, bloggeros, muchos que he recibido de tí, siempre ricos y amorosos. Me encanta que nos abracemos ¡como sea!

un otro dijo...

Y es que no se puede ser abrazado sin abrazar de algún modo. Y eso me sorprende tanto! Que hoy, desde ese lugar en donde estás, te alcance el tiempo y el amor para abrazarme, para abrazarnos a los tres.

Marciana dijo...

Te abrazo en cada letra, en cada instante en que te pienso, en cada uno de mis silencios y con mis ojos que no alcanzan a mirar tu grandeza, aún cuando el alma no para de doler. Te abrazo, te abrazo, te abrazo...con todo el amor.