Hace ya algunos meses mi papá se enfermó, y es de esas enfermedades que no se ven a través de una radiografía, ni de un análisis de sangre. Es de esas enfermedades del alma que acaban, que debilitan, que hacen perder el sentido de la vida.
Desde entonces, nuestra vida no ha sido igual. Yo he aprendido sobre vulnerabilidad, sobre la importancia de prevenir, de planear, de expresar, de saber que todo eso que genera ilusión puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos.
Una de esas ilusiones que perdí fue la casa de mis papás fuera de la ciudad. Desde hace ya algún tiempo dedicaron tiempo, esfuerzo, atención, energía, dinero, esperanza, a construir una casa, la casa de sus sueños, una casa "de revista" diría la Arquitecto que la construyó. Y así como todos nos ilusionamos, con la enfermedad de mi papá nos hemos desilusionado.
Pero mañana algo puede cambiar. Mañana es cumpleaños de mi mamá y ha querido que pasemos el fin de semana en esa casa, en la casa de sus sueños. Vamos todos, las abuelas, mis papas, mi hermano y su familia, mi esposo y yo.
Y no sé cómo me siento al respecto... Tengo mucha ilusión de ir y estar con mi familia, tengo ilusión de empezar a disfrutar la casa junto con los seres que más amo. Y también tengo miedo, tengo miedo de tener falsas esperanzas, tengo miedo de que ni esta ilusión sea suficiente para levantar a mi papá, tengo miedo de encariñarme con la casa y tener que renunciar a ella (y todo lo que eso implica).
Estoy ilusionada, y temerosa. Y con esa ilusión y temor tomaremos carretera, y estaré dispuesta a entregarme a la experiencia.
Mario Vargas Llosa (1936-2025)
Hace 11 meses

4 comentarios:
Querida hummingbird, de corazón te acompaño en este fin de semana que veo está lleno de incertidumbres, temores y esperanza. Me has compartido la ilusión y el esfuerzo con los que tus papás construyeron la casa, y te deseo que sea una grata experiencia para todos. Te quiero mucho.
Las ilusiones no desaparecen, sólo las guardamos en una caja, le echamos llave y la tendemos a tirar cerrando los ojos. Busca esa llave bien, no se ha perdido, sólo se ha escondido ante tus ojos. Abre esa caja llena de ilusiones, enséñale a tu hij@ de lo que es capaz el corazón. Vive este fin de semana llena de ilusiones, disfruta de la magia que la vida nos regala y, tú, la llevas por dentro.
Hace mucho tiempo yo aprendí de manera muy dura lo que nos compartes ahora. Y a través de los años, en este ir y venir, también he aprendido a que no puedo vivir sin ilusiones, a disfrutar cada momento que me brinda la vida con mis seres queridos. Ahora los disfruto mucho más, no dejes de hacerlo querida Hummingbird, es la inyección de la vida y te lo mereces.
Me conmuve mucho leerte y saber lo que te sucede y me dan ganas de decirte que no te des por vencida, que los grandes sueños se cumplen porque la ilusión y la fé perduran y la tuya está fundada en el amor, el gran amor que le tienes a tu Papá y a tu familia, ese amor de la que yo he sido testigo y por lo cual me uno contigo a mantener la ilusión, a mantener la esperanza de que las cosas van a mejorar, me uno en oración contigo para que la luz que yo he visto en los ojos de tu Papá cuando te mira vuelva e ilumine su corazón para salir adelante. Te quiero mucho amiga.
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