17 de octubre de 2007

Tres dias...


Ya no puedo con esta incertidumbre...
Espero alguna señal, algún aviso de mi cuerpo, y no llega ninguna. Ninguna que confirme o elimine las posibilidades de que nuestro deseo se haya hecho realidad.
Tres días han pasado sin que mi atención esté puesta en otro lado que no sea mi cuerpo.
Tres días intentando atar cabos, unos cabos bastante borrosos y descoloridos.
Tres días haciendo planes en caso de que la respuesta sea un SI, y tres días deshaciéndolos con la posibilidad del NO.
Tres días esperando impacientemente.
Tres días, que han parecido una eternidad.
Sigo esperando la señal, ¡no tardes mucho, por favor!

4 comentarios:

Ingrid dijo...

¡Qué sea un sí! Lo deseo de todo corazón... sí, sí, sí... ¡qué nervios!

un otro dijo...

Esperemos juntos.

yosoy dijo...

Ayyyyy! Yo tembién voy por el sí!!
A veces el tiempo parece eterno, pero en realidad todo pasa tan rápido que disfrutemos cada segundo!
Te quiero mucho

Claire dijo...

A veces toca esperar y conocernos esperando. La espera puede ser desesperada o nos puede invitar a confiar y aprender a aceptar que lo que venga, es porque estamos preparados para ello.