26 de septiembre de 2007

From Shadowlands...



"The pain then is part of the happiness now. That's the deal."
Hace tantos años que vi esta película, y desde entonces disfruto verla una y otra vez. Y siempre ha sido ésta una de las escenas que más recuerdo y que más se ha quedado grabada en mi mente. El dolor es incapaz de borrar la felicidad, de hecho, la vuelve más intensa, más real, más memorable.
Esta película es una de mis preferidas porque muestra la transformación de la que es capaz un ser humano después de dejar entrar en su vida a otra persona, a alguien que lo hace ver otras cosas, tener novedad, enfrentarse con sus rigideces, y al final derramar las lágrimas más conmovedoras de las que una persona es capaz...



Una y otra vez estas dos escenas me recuerdan lo transformador que ha sido permitir que otras personas entren en mi vida, y me ayuden a descubrir la maravilla de sentirme vista, de sentirme confrontada con mis rigideces y debilidades, de saberme amada, de sentirme cuidada, de sentirme invitada a permitir que entren aún más en mi vida, de reír a carcajadas con ellas, de compartir las cosas más importantes de nuestras vidas, y de encontrar para mis lágrimas una compañía balsámica. A cada una de esas personas mi gratitud.
"Their closeness then is part of who I am now. That's the deal".

2 comentarios:

Claire dijo...

He llorado todo el tiempo con tus videos! Me encantan tus reflexiones y si algo he aprendido al conocerte es, a estar muy agradecida..

Ingrid dijo...

Sí, el dolor sólo hace que la felicidad se sienta de manera más intensa. Como contraparte lo podemos diferenciar y vivir mejor. Transformarnos y cambiar, abrir las alas y no temer a los sentimientos y al aprendizaje que éstos nos aportan.